Todo Lo Que Pidieres Oswald Chambers

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9789875572966
PENIEL INC EDITORIAL
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La oración nos cambia. Acostumbramos a decir que 'la oración cambia las cosas', Oswald Chambers modificaría esa frase para que dijera 'la oración me cambia a mí' y después yo cambio las cosas. En este libro acerca de la oración, Chambers revela la clave del problema con respecto a la forma en la que muchos de nosotros oramos en la actualidad. Normalmente enfocamos las oraciones en nosotros mismos en vez de enfocarlas en Dios. El propósito de la oración no es recibir sanidad, obtener un trabajo, comprar una casa u obtener cualquier otra cosa que queramos, el verdadero sentido de la oración es lograr 'la vida de Dios en nosotros'. La actual cultura centrada en el 'yo' se ha infiltrado en nuestra vida de oración. Sufrimos de lo que Chambers llama 'una enfermedad de los nervios que invade la vida espiritual'. Nuestro bienestar económico relativo nos ha dejado, neciamente, autosuficientes y satisfechos con nosotros mismos. Si la única razón que tenemos para orar es por nuestras propias necesidades y si llegamos a satisfacerlas, Para qué orar? Chambers nos muestra lo que perdemos cuando no tenemos la 'vida de Dios en nosotros'.
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Descripción La oración nos cambia. Acostumbramos a decir que 'la oración cambia las cosas', Oswald Chambers modificaría esa frase para que dijera 'la oración me cambia a mí' y después yo cambio las cosas. En este libro acerca de la oración, Chambers revela la clave del problema con respecto a la forma en la que muchos de nosotros oramos en la actualidad. Normalmente enfocamos las oraciones en nosotros mismos en vez de enfocarlas en Dios. El propósito de la oración no es recibir sanidad, obtener un trabajo, comprar una casa u obtener cualquier otra cosa que queramos, el verdadero sentido de la oración es lograr 'la vida de Dios en nosotros'. La actual cultura centrada en el 'yo' se ha infiltrado en nuestra vida de oración. Sufrimos de lo que Chambers llama 'una enfermedad de los nervios que invade la vida espiritual'. Nuestro bienestar económico relativo nos ha dejado, neciamente, autosuficientes y satisfechos con nosotros mismos. Si la única razón que tenemos para orar es por nuestras propias necesidades y si llegamos a satisfacerlas, Para qué orar? Chambers nos muestra lo que perdemos cuando no tenemos la 'vida de Dios en nosotros'.